domingo, 7 de noviembre de 2010

CAUSAS DE LA OBESIDAD INFANTIL EN PRIMARIAS DEL DISTRITO FEDERAL



MAESTRIA: Comunicación y Tecnología Educativa


ALUMNO: JOSÉ PEDRO SALVADOR BRISEÑO RICO


TUTORA: ADRIANA VASCO TERÁN


GRUPO: 01


SEDE: MIRAMONTES


TITULO DEL ENSAYO: CAUSAS DE LA OBESIDAD INFANTIL EN  PRIMARIAS DEL DISTRITO FEDERAL




INDICE

INTRODUCCIÓN    …………………………………………………. 1

1. DEFINICIÓN DEL PROBLEMA………………………………..  2

2. FACTORES DE RIESGO……………………………………….   5
            2.1 GENÉTICOS…………………………………………….   5
            2.2. HÁBITOS ALIMENTICIOS     ………………………….   5

3. LA PUBLICIDAD EN MEDIOS ELECTRÓNICOS……………    8 

4. LAS POLÍTICAS GUBERNAMENTALES…………………….    9

5. LA PREVENCIÓN……………………………………………….  11

6. CONCLUSIONES………………………………………………..  12

BIBLIOGRAFIA………………………………………………………  13








Producto de la sociedad actual en las grandes ciudades, la obesidad ha ganado terreno entre las enfermedades de mayor incidencia en el mundo. Nuestro país, además, corre un riesgo mayor: el poner en riesgo su futuro social y económico debido a que hemos convertido a nuestra infancia en consumidores de comida chatarra y al mismo tiempo en entes sedentarios y pasivos en su vida diaria. ¿Las causas? son tema de la presente investigación.

Introducción


Uno de los problemas mas importantes del México de principios del siglo XXI es la obesidad infantil. Las cifras indican un crecimiento acelerado, en los últimos años, en el número de niños de entre 5 y 11 años de edad que padecen esta enfermedad en las grandes ciudades.
Éste se ha convertido en un problema de salud pública que requiere de atención, ya que una población obesa demanda en el futuro de una atención hospitalaria que implica un desembolso enorme  de recursos  por parte del Estado y, en el peor de los casos, también implica una mortandad prematura de jóvenes que crecieron con éste problema.
Por esta razón las políticas de salud pública en nuestro país deben estar dirigidas a revertir inmediatamente esta tendencia, pues de no ser así, corremos el riesgo de malograr a uno de los activos más valiosos para un país: sus niños.
Esta problemática es multifactorial, sin embargo, podemos señalar como una de las causas más importantes los malos hábitos alimenticios actuales que inciden negativamente en la salud de nuestros infantes. 
El presente trabajo pretende analizar ésta problemática específicamente en el Distrito Federal, ya que aquí de manera significativa la forma de vida moderna repercute para que se generen las causas que detonan la problemática ya señalada. Así mismo, se cuenta con información estadística abundante y con estudios confiables que revelan la dinámica de la enfermedad en la población de escuelas primarias capitalinas en los últimos años. Repasaremos además, las políticas gubernamentales a nivel escolar, la publicidad en medios de comunicación y propondré medidas de prevención.

1. Definición del Problema

La obesidad según la Organización Mundial de la Salud (OMS) es una enfermedad que “se caracteriza por el exceso de grasa en el organismo. Una persona es obesa cuando el índice de masa corporal (IMC = peso en kg /talla en m2) en el adulto es superior a 30 kg/ m2. Se considera a un niño como obeso cuando su cuerpo esta aumentado de volumen debido al exceso de grasa o si su peso rebasa en 20% el peso ideal para su edad, estatura y sexo”  Islas L, Peguero M (Noviembre de 2006). insp. Recuperado el 16 de Octubre de 2010, de insp: http://www.insp.mx/Portal/Centros/ciss/nls/boletines/PME_14.pdf
 En los últimos años esta enfermedad ha aumentado a gran velocidad, lo que ha generado preocupación a nivel mundial, llegándose a considerar como la epidemia del siglo XXI.
Hoy en día México ocupa el segundo lugar después de E.U.A en obesidad en adultos y primer lugar en obesidad infantil, la dinámica de crecimiento en nuestro país en la última década se muestra a continuación:


CUADRO 1. PREVALENCIA DE OBESIDAD EN NIÑOS DE 5 A 11 AÑOS
OBESIDAD EN NIÑOS DE 5 A 11 AÑOS        1999             2006                   INCREMENTO 1999 A 2006

Prevalencia nacional en niños                           5.3%             9.4%                                                   77.0%

Prevalencia nacional en niñas                                     5.9%                8.7%                                                        47.0%




CUADRO 2. PREVALENCIA DE SOBREPESO Y OBESIDAD DE 5 A 11 AÑOS
OBESIDAD EN NIÑOS DE 5 A 11 AÑOS      1999              2006                    INCREMENTO 1999 A 2006

Prevalencia nacional                                                 18.6%             26.0%                                                           39.7%


                                                                                            Fuente: Encuesta Nacional de Salud y Nutrición, INSP 2006
En el caso del Distrito Federal  la problemática ha tenido un crecimiento arriba de la media nacional, según el Secretario de Salud del Gobierno del Distrito Federal Fernando Ahued quien señaló que “México ocupa el lugar número uno en obesidad y sobrepeso infantil en el mundo. De hecho, la ciudad de México está por arriba del promedio nacional de obesidad y sobrepeso” Ciudadanos en red. (24 de Febrero de 2010). Instituto Nacional de Salud Pública. Recuperado el 15 de Octubre de 2010, de Instituto Nacional de Salud Pública: http://www.insp.mx/medios/noticias/out/media/1267197927_barrio_24febrero.pdf
La obesidad es detonante de una gran cantidad de enfermedades degenerativas como la diabetes mellitus, la hipertensión arterial, alteraciones circulatorias, daño renal y alto riesgo de sufrir derrame cerebral, insuficiencia cardiaca y daños articulares, además de propiciar sueño y en consecuencia inactividad en los niños y jóvenes que la padecen. Esta enfermedad no solo tiene consecuencias físicas sino también psicosociales como baja autoestima, depresión, ansiedad y discriminación, por eso es necesario adoptar medidas para revertir esta tendencia que a la larga afectará económica y socialmente a la Ciudad de México.
            No. DE PERSONAS CON OBESIDAD EN EL PAÍS Y EN EL D.F.

  Fuente: Olaiz-Fernández G, Rivera-Dommarco J, Shamah-Levy T, Rojas R, Villalpando-Hernández S, Hernández-Avila M, Sepúlveda-Amor J. ENSANUT 2006. Cuernavaca, México: INSP, 2006.
*Según datos de INEGI, 2005


A continuación exploraremos los factores de riesgo que propician, a nivel primaria en el Distrito Federal, un crecimiento de esta problemática.

2. Factores de riesgo.

En esta epidemia influyen 2 factores: uno es el genético y el otro es el de los hábitos adquiridos en la familia y en la sociedad.

2.1. Genético

 Al genético se le denomina causa o factor endógeno y es el resultado de una anomalía en el metabolismo de la glándula tiroides. La genética no es el factor determinante ni el más importante en el problema de la obesidad infantil en el Distrito Federal, pues son pocos los casos detectados y que inciden en la problemática global de la obesidad y el sobrepeso de los alumnos de primaria.  

2.2. Hábitos alimenticios.

En la Ciudad de México, la obesidad infantil ha crecido exponencialmente en mayor medida debido al segundo factor, pues el estilo de vida actual y los hábitos alimenticios han propiciado que se generalicen nuevas conductas en la familia y específicamente en la vida de los infantes.
Los hábitos observables que han aumentado en los últimos años son los siguientes:
El primero de ellos es la proliferación en el consumo de comidas rápidas o instantáneas. Hasta hace algunos años, en la Ciudad de México,  las madres de familia permanecían más tiempo en casa dedicadas a las labores del hogar y se encargaban de la preparación de los alimentos que consumían los hijos y el marido; en ése entonces, existía una dieta rica en fibra y en el consumo de frutas y verduras.
Sin embargo, actualmente una gran cantidad de madres de familia realizan una doble jornada de trabajo, pues tienen la necesidad de contribuir junto con el marido a completar el gasto familiar o son madres solteras que salen a cubrir una jornada de trabajo para mantener a sus hijos y, a la vez, tienen que cumplir con la obligación de ser amas de casa. El poco tiempo que pueden dedicar a esta segunda actividad, propicia que recurran a las comidas rápidas, o bien a las comidas instantáneas para proveer a sus hijos de alimento.
Éste tipo de comidas contiene una gran cantidad de grasas, azúcares y harinas refinadas, sal y saborizantes artificiales  que generan en quien los consume la acumulación de grasa en el organismo. Ésta es una de las razones por las que los niños generan desde pequeños obesidad.
El segundo hábito alimenticio digno de mencionarse es el consumo de comida chatarra en los centros escolares. Podemos decir que la forma de vida actual como en el caso anterior, genera que los alumnos de primaria cada vez menos acudan a los centros escolares con un refrigerio de comida sana preparado por sus padres.
En las escuelas se expende principalmente comida chatarra (frituras, pastelitos, bebidas endulzadas, refrescos, etc.), no existe una cultura que genere el consumo de productos nutritivos. En este sentido se puede asegurar que el afán de ganancia es lo que se impone sobre el interés de cuidar la salud de la población infantil “la venta de productos chatarra en las escuelas representa ganancias estimadas de 41 mil millones de pesos anuales, según la Encuesta sobre Expendio y Consumo de Alimentos en Escuelas de Educación Básica 2010” Igartúa, S. (2010). Futuro Chatarra. Proceso , 24-26  A últimas fechas, y ante lo alarmante del problema las autoridades escolares han promovido que las cooperativas escolares ofrezcan mayor variedad en los productos que expenden, sin embargo, los esfuerzos ofrecen resultados exiguos, pues la venta de frutas y verduras en comparación a la de comida chatarra es mínima.
Sumado a todo lo que se ha mencionado anteriormente hay que agregar un factor más para completar el coctel que genera el agravamiento de la obesidad y sobrepeso en niños y niñas de educación primaria en el Distrito Federal: El sedentarismo.
Los niños permanecen la mayor parte del día en inactividad física: Sus traslados a los centros escolares, son en auto o en transporte público; la activación física en las escuelas no pasa “de 12 a 13 minutos efectivos de brincar, correr y saltar” según un estudio del Centro de Investigación en Nutrición y Salud, del Instituto Nacional de Salud”Ciudadanos en red. (24 de Febrero de 2010). Instituto Nacional de Salud Pública. Recuperado el 15 de Octubre de 2010, de Instituto Nacional de Salud Pública: http://www.insp.mx/medios/noticias/out/media/1267197927_barrio_24febrero.pdf; además pasan cerca de 12 a 15 horas a la semana viendo televisión o frente a videojuegos, pues la inseguridad en las calles ha provocado que los padres no permitan que los chicos salgan a socializar o a jugar al aire libre con otros niños de su mismo vecindario.






3. La publicidad en medios electrónicos.


La publicidad en medios electrónicos contribuye a la generación del problema de obesidad y sobrepeso en niños que cursan la educación primaria pues pasan una  gran cantidad de horas a la semana frente al televisor. Los programas infantiles están plagados de anuncios de comida chatarra que tienen al alcance en todo momento (pues los pueden adquirir en cualquier tienda  a precios económicos).

Los comerciales de las empresas de alimentos chatarra que se exhiben en los medios, emplean estereotipos de niños “bonitos” y delgados consumiendo el producto,  esto hace creer a quienes los miran  que el comer dicho producto no lo hará engordar. Esta idea es completamente falsa y fuera de la realidad ya que los productos chatarra contienen una gran cantidad de grasas, sal, edulcorantes, saborizantes artificiales, harinas y azúcares refinadas. Si nos referimos a los refrescos la situación no es distinta, ya que éstos carecen de cualquier valor nutritivo pues se encuentran compuestos de agua,  azúcar y colorantes artificiales.
En Canadá científicos  de la Universidad de Montreal realizaron estudios a los que denominaron “La televisión embrutece y hace engordar”; niños, L. t. (17 de Mayo de 2010). Recuperado el 29 de Octubre de 2010, de http://www.television.edusanluis.com.ar/2010/05/la-television-embrutece-y-hace-engordar.html
la investigación arrojó que entre más televisión veían los niños, consumían más producto chatarra y menos rendían en la materia de matemáticas. De ahí se desprende que la publicidad de comida chatarra en televisión no solo genera obesidad sino que se acompaña de escasa actividad intelectual y física.

La publicidad en medios electrónicos contribuye a la generación del problema de obesidad y sobrepeso en niños que cursan la educación primaria y es fácil suponer que a las empresas que producen éste tipo de “alimentos” únicamente los mueve el afán de lucro y las autoridades no actúan ante la urgencia de generar políticas claras y determinantes para proteger la salud del sector infantil de nuestro país y que pongan un límite a la voracidad del sector empresarial.
A continuación desarrollaré brevemente la política gubernamental ante la problemática de la obesidad infantil.

4. La política gubernamental ante el problema.


Más allá de recomendaciones a la población para enfrentar el problema de la obesidad y el sobrepeso a nivel de educación básica, el gobierno federal adoptó medidas para regular la venta de alimentos en cooperativas escolares a nivel  primaria y secundaria. Se trata del “Acuerdo Nacional para la Salud Alimentaria (ANSA) que fija Lineamientos Generales para la Venta y Distribución de Alimentos y Bebidas en las Escuelas de Educación Básica” Igartúa S. (2010). Futuro Chatarra. Proceso , 24-26 firmado por la Secretaría de Salud y por la Secretaria de Educación Pública, los expertos y conocedores del tema así como el público en general se  mostraban esperanzados ante la perspectiva de que finalmente se tomaban decisiones sustanciales para iniciar pasos que conduzcan a remediar el grave problema de salud pública que representa la obesidad infantil.
Pero, el desencanto y el regreso a la realidad mexicana pronto llegarían.
Se esperaba que los lineamientos ya mencionados obligaran a las cooperativas escolares a expender únicamente productos sanos y nutritivos que limitaran la venta de alimentos con altos niveles calóricos. De hecho el Secretario de Salud José Ángel Córdova Villalobos y el Secretario de Educación Alonso Lujambio, declararon ante los medios de comunicación que se trataba de un esfuerzo serio por combatir la pandemia que tanto estaba afectando a los niños de nuestro país.

Como ya lo hemos mencionado, el consumo escolar para la industria privada representa ganancias mensuales millonarias, así que de inmediato sus representantes se dieron a la tarea de cabildear, a fin de que el Acuerdo dejara resquicios legales para que el negocio continuara generando ganancias.
Finalmente el 23 de agosto del año en curso fue publicado el ANSA en el Diario Oficial de la Federación, pero poniendo en evidencia que en realidad a las autoridades no les interesa la salud infantil, sino el proteger los intereses de los empresarios a los que les deben su ascenso y permanencia en el poder ya que la nueva ley permite la venta de alimentos chatarra que limitan las cantidades de grasa pero no el de azúcares:

“…Debido a que la industria se opuso radicalmente al uso del criterio de densidad energética, porque casi ninguno de sus productos era permitido de acuerdo a ése criterio, la versión actual de la propuesta de lineamientos incluye como nuevo criterio el de porcentaje máximo de grasas sobre el total de calorías, lo que significa que se podría vender productos altamente calóricos en porciones pequeñas” Igartúa S. (2010). Futuro Chatarra. Proceso , 24-26  .

Lo peor es que la medida “a fin de proteger la salud de los infantes”, según las autoridades, prohíbe a nivel primaria, la venta de refrescos carbonatados (no así, el de jugos y néctares que contienen la misma cantidad de azúcar que un refresco); en secundaria solo se permitirá la venta de refrescos light (bebidas de bajo o sin contenido calórico).
El Secretario de Salud no reconoce que los productos light pueden ser nocivos, pero “el Instituto de Medicina de Estados Unidos recomendó que los productos elaborados con edulcorantes no se permitan en el contexto escolar por los posibles riesgos a la salud” Igartúa S. (2010). Futuro Chatarra. Proceso , 24-26  .

Con todo lo expuesto podemos concluir que el gobierno cuida que los intereses de la oligarquía no se vean mermados, aún a costa de la salud de millones de niños.
Lo que es más indignante y preocupante es que el Estado no planea a largo plazo pues pone en riesgo el futuro económico y social de nuestro país al tratar de mantener el apoyo de quienes los colocaron en el lugar de privilegio que hoy detentan.

5. Prevención.


Corresponde al Estado dar a conocer a la población que el problema de la obesidad y el sobrepeso es grave y el promover campañas nutricionales para apoyar la buena salud de los ciudadanos,  ya que afecta principalmente a los niños de entre 5 y 11 años de edad y es desencadenante de problemas tanto físicos como sicológicos como ya se ha mencionado arriba.

Las acciones deben comenzar en la familia, los padres deben ser concientes y asumir la responsabilidad de enseñar a sus hijos buenos hábitos alimenticios. En las escuelas, por medio de los libros de texto, trípticos y folletos concientizar  a los niños para comer y comprar alimentos adecuados.
Junto a esto, también es necesario impulsar la práctica del deporte para generar la activación física con el objetivo de que las calorías que se consumen en demasía sean gastadas por medio de una actividad que se debe llevar a cabo por gusto más que por obligación. En éste sentido los padres o demás familiares deben de intervenir, ya que si bien, la inseguridad que padecemos en las calles no permite alentar a los chicos para que acudan a jugar solos con sus amiguitos en parques o deportivos, sí es indispensable que se dedique una hora del día para acompañarlos a realizar éste tipo de actividades pues sin ellas no se podrá avanzar en la solución del problema.

Esta cruzada  a favor de la salud infantil como se puede ver, involucra a toda la sociedad. Pero cualquier intento será inútil si al mismo tiempo no se restringe la venta de comida chatarra en las escuelas por parte de las autoridades de salud y educativas. De esto depende el futuro de nuestra ciudad y de nuestro país.

6. Conclusiones.

El problema de la obesidad infantil se origina por la combinación de dos elementos: el consumo de alimentos con gran contenido calórico y la falta de actividad física para quemar dichas colorías.
La manera de qué y cuánto comer depende de varias causas entre las que se encuentran: la influencia genética o predisposición heredada; los hábitos de los padres que marcan pautas de comportamiento en los hijos desde muy temprana edad; la escasa o nula actividad física infantil; la publicidad en medios electrónicos con la que los niños y jóvenes en la actualidad tienen contacto durante varias horas al día  y el manejo que dan las autoridades a ésta problemática  actuando de manera tibia, ya que aparentemente descuidan la salud pública en beneficio de los intereses de las grandes corporaciones de la industria de los alimentos procesados.  En declaraciones, el Gobierno Federal trata de dar la impresión de estar preocupado por la pandemia infantil pero no toma decisiones de fondo para disminuirla o erradicarla.
No basta que la autoridad realice campañas de publicidad y manifieste que se exigirá a las grandes empresas que los productos que se venden en las escuelas  sean de mejor calidad y que contengan menos grasas y azúcares (cuando en realidad continúan vendiendo los mismos productos con los mismos ingredientes) se requiere de implementar políticas que involucren a toda la sociedad a fin de que construyamos desde ahora una sociedad libre de obesidad y sobrepeso para un futuro mejor.

BIBLIOGRAFIA
Ciudadanos en red. (24 de Febrero de 2010). Instituto Nacional de Salud Pública. Recuperado el 15 de Octubre de 2010, de Instituto Nacional de Salud Pública: http://www.insp.mx/medios/noticias/out/media/1267197927_barrio_24febrero.pdf
Endocrinología, S. M. (18 de Octubre de 2010). incmnsz. Recuperado el 26 de Octubre de 2010, de incmnsz: http://www.endocrinologia.org.mx/v2/general/informacion_emf_nuevo.php?seccion=obesidad
Igartúa, S. (2010). Futuro Chatarra. Proceso , 24-26.
Medicas, P. B. (Noviembre de 2006). insp. Recuperado el 16 de Octubre de 2010, de insp: Isla L, Peguero M http://www.insp.mx/Portal/Centros/ciss/nls/boletines/PME_14.pdf
Niños, L. t. (17 de Mayo de 2010). Recuperado el 29 de Octubre de 2010, de http://www.television.edusanluis.com.ar/2010/05/la-television-embrutece-y-hace-engordar.html